martes, 1 de febrero de 2011

LA PROPUESTA: “El conflicto”

No es fácil decidir y mucho menos ejecutar. Cuando nos disponemos a realizar una creación artística en el mundo de la danza, aunque las herramientas se conozcan, debemos tener inspiración, creatividad, disponibilidad, actitud para crear y muchas otras cosas que debemos investigar en nosotros mismos. Lo primero es tener conciencia de lo que queremos crear o las intenciones que tenemos. La danza es un arte y como tal manifestación se hace para mostrar o para demostrar algo a los demás. El acto de crear no debe tener en principio límites, incluso ni tan siquiera el de las propias herramientas. Sin embargo, exige pericia, habilidad, un cuerpo instruido, educado, formado…, ciertamente moldeado con entrenamiento, tesón y constancia.
Conocer las limitaciones reales, objetivas, y no añadir muros infranqueables predispone para la buena instrucción. “Podemos hacerlo” en vez de “no puedo” nos pone ante una actitud positiva hacia el aprendizaje. A veces sólo es cuestión del momento, de las ganas de hacerlo o de tiempo.
El binomio música y movimiento es casi indisoluble. Sin embargo en danza contemporánea cobra mucha importancia el silencio. ¿No existen piezas sin música?. Serían demasiado frías. ¿Es la música además de complemento una herramienta para la danza?. La música nos inspira, nos emociona y nos dispone para el movimiento. Este estado de conciencia te permite estudiar el movimiento, construir una secuencia que no tiene una traducción inmediata pero sí puede llegar a representar la idea que queremos.
Lo variado de las ideas casi es lo que permite propuestas muy diferentes: propuestas escénicas, estéticas, narrativas, atemporales, simbólicas, objetivas, subjetivas, concretas, abstractas,…todo ello lo permite la danza contemporánea, arte o estética no tan fácil de llegar al público, cuyas intenciones son tan variadas como las propias ideas, cuando uno decide ir a ver danza, una exposición pictórica o un concierto. Algunos sólo se quedan con la forma y otros con el contenido. Lo ideal serían, para mi, las dos: Poder llegar a emocionar al público con pericia y honestidad en la propuesta.

1 comentario: