lunes, 21 de marzo de 2011

LA MUESTRA


Enhorabuena a todas por vuestras propuestas. Yo verdaderamente disfruté con todas las creaciones porque fueron todas ellas auténticas y sacadas de todos nuestros espacios interiores, oscuros y complejos hasta para nosotros mismos.

Mi pieza se titulaba "En tus manos", metáfora que quería sencillamente transmitir mi ternura hacia los demás, mi necesidad de mostrar a los demás sinceridad, sin más ánimo que experimentar y compartir distintas posiciones adquiridas, y a veces mal entendidas; momentos de la vida, instantes de plena conciencia de lo que hacemos.

Las manos, como herramientas humanas sofisticadas, que nos permiten hacer, decir, contar y expresar emociones, pero sobre todo comunicarnos.

Mostrar la importancia de las manos en la evolución humana y ser conscientes de la fuerza que tienen como sustento de la verdad.

jueves, 3 de marzo de 2011

IMPROVISAR

Cuando escribes te permites una distancia con el mundo, eres libre para poner en el papel aquello cuanto te ronde por la cabeza, pero cuando lo haces público o lo compartes ya no estás solamente tú. Eres tú y los “demás” ¿Quiénes son los demás? Los que te quieren, ¿serán los más críticos? Los que te odian, ¿serán los peores? Los que te ignoran o no te conocen, ¿Serán los mejores?

Decía Juan José Millas, que escribir es algo preciso, que nada escapa al control literario, y por eso el intenta escribir y no retocar para no transformar ese momento, ese acto impulsivo y creativo que todo escritor busca y no siempre encuentra.

Los profanos en el arte de escribir o los que lo utilizamos como forma de comprensión de nuestro mundo interior no tenemos un estilo depurado. Cuando compartimos nuestros escritos con los demás queremos darnos a conocer o simplemente comunicar ideas.

Cuando danzas en un lugar público ¿estás bailando para los demás?. Es otra forma de expresar y comunicar, no tan explícita y con un código mucho más subliminal. Es una manifestación ancestral de nuestra historia, exhibimos nuestras destrezas, compartimos sentimientos y liberamos nuestras pasiones. ¿Qué sentido tiene nuestra existencia humana si no compartimos?

La danza contemporánea me permite fluir hacia fuera, hacerme más consciente de mi propio yo, mostrarlo a los demás y compartir esas energías que se liberan en los actos puros y sinceros. Un movimiento estudiado, depurado y construido por tú cuerpo, delata tú personalidad. ¿Cómo nos ven los demás cuando bailamos? Depende de lo que cada uno quiera buscar. Estética, destreza, pasión, emoción, honestidad, rigor, … , todas ello difícil de encontrar en un solo cuerpo. Aquellos que dominan el lenguaje corporal y además quieren transmitir algo lo consiguen. A mi me pasa en los momentos de improvisación donde realmente no me importa lo que los demás vean porque se me olvida y realmente pienso que estoy sola. Un proceso creativo, instantáneo, no premeditado, fluido, resuelto y sencillo, imposible de repetir.