martes, 17 de mayo de 2011

café con leche


El café, reciente, humeante,
ligero de espuma.
En taza , como antes,
de boca ancha,
para ver sus entrañas,
desde el aire.
Espaciosa, para la nariz,
con delicado reborde,
para sus labios,
y asa firme, para la pinza.
Con plato, para que la abrace,
la mime, la distancie…
Una cuchara,
a su altura,
sin troquelados ,
ni rugosidades,
mediadora, mecedora…,
incluso cizallante.
Golpes de sabor,
dulce y amargo,
sin edulcorantes,
Azúcar y café,
fusión equilibrada
al desayuno,
al mediodía,
cada día….

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